miércoles, 28 de enero de 2009

...y se hizo la luz

El viernes pasado. Cuando, antes de ir hacia la fiesta sorpresa de mi mejor amigo - que cumplía 18 años- decidí quedar con mi ex.
El café previsto acabó en un polvo previsible. Luego me fui a la fiesta de mi amigo, a las 5 de la mañana apareció mi ex y nos fuimos (él, dos amigos suyos y yo) a dormir a su casa. Yo le había advertido que no apareciera por si mi mejor amigo -lo llamaremos B- le rompía la cara -por cabrón-. Por desgracia eso no sucedió.

La cuestión, que volvimos a su casa, otro polvo, dormimos, otro polvo y... todoseacabaqui.
Bien, la depresión que yo había supuesto que tendría si me lo volvía a tirar no llegó. No el viernes, ni el sábado, ni hasta hoy.
Realmente estraño, teniendo en cuenta lo mal que me sentí despúes del primer polvo. Puede ser que sea porque -como dice el chico ojosazules cuando hablamos por el msn- no me gusta ni cuando esta dura, o puede ser que sea porqué he descubierto que no vale la pena.
¿Quién sabe? ahora mismo ya da igual, porqué me siento inmejorablemente inmejorable y tengo ganas de empezar a tirarme a otros chicos que no sean tan guapos, ni tan altos, ni (sobretodo) tan imbéciles.
tempus fugit, no?

Clea (que escucha Coldplay - Viva la vida)

2 comentarios:

  1. buenisimo, así tendríamos que sentirnos todas no?
    pero no por tirarte un par de veces a tu ex tienes que sentirte mal por regla, aveces pasa y ya...
    buen blog
    gracias por pasar por el mío

    ResponderEliminar
  2. que bueno que no hayas sentido nada..en la proxima capaz que ni te da tirartelo,no?

    ResponderEliminar